Valoración médica de problemas de la piel, el pelo y las uñas. Estudiamos cada caso y proponemos el tratamiento más adecuado según el diagnóstico y las necesidades del paciente.
Tratamiento médico del acné en adolescentes y adultos, desde formas leves hasta brotes más inflamatorios. El objetivo es controlar las lesiones, prevenir marcas y mejorar el aspecto y la salud de la piel.
Valoración y tratamiento de rojeces, granitos, sensibilidad y brotes frecuentes en la cara. Se adapta el tratamiento al tipo de rosácea y a los desencadenantes de cada paciente.
Atención de piel seca, irritada, con picor, descamación o brotes repetidos, como dermatitis atópica, seborreica o de contacto.
Seguimiento y tratamiento de la psoriasis para ayudar a controlar las placas, el picor y los brotes, con un plan adaptado a la extensión y evolución de la enfermedad.
Valoración médica de bultos, inflamación y lesiones repetidas en axilas, ingles u otras zonas de roce. Se plantean medidas y tratamientos para reducir los brotes y mejorar la calidad de vida.
Diagnóstico y tratamiento de infecciones por hongos, bacterias o virus, como tiñas, verrugas, moluscos, herpes o candidiasis.
Estudio de uñas engrosadas, deformadas, frágiles o con cambios de color para determinar la causa y tratarla correctamente.
Valoración de manchas oscuras de la cara y otras alteraciones de la pigmentación. El tratamiento se personaliza según el tipo de mancha, el fototipo y la causa.
Estudio y seguimiento de manchas blancas en la piel, con opciones de tratamiento dirigidas a frenar la evolución y favorecer la recuperación del color cuando sea posible.
Valoración médica de la caída del cabello para diferenciar los distintos tipos de alopecia y diseñar un tratamiento personalizado.
Exploración de lunares y otras lesiones de la piel con aumento y luz especial para detectar cambios sospechosos y decidir si necesitan seguimiento o estudio.
Valoración de pequeñas lesiones cutáneas frecuentes y, cuando está indicado, posibilidad de tratarlas o retirarlas mediante técnicas médicas sencillas.
Revisión de lesiones sospechosas y control de cambios en lunares o manchas para favorecer un diagnóstico temprano.
Toma de una pequeña muestra de piel cuando es necesario confirmar un diagnóstico. Se realiza con anestesia local y de forma ambulatoria.
Procedimientos sencillos para tratar determinadas lesiones superficiales de la piel cuando están indicados.
Extirpación ambulatoria de determinadas lesiones cutáneas, tras valoración médica previa y con anestesia local.
Estudio del picor, habones y reacciones cutáneas para intentar identificar la causa y aliviar los síntomas.
las indicaciones finales de cada tratamiento dependen de una valoración médica previa. No todos los tratamientos son adecuados para todos los pacientes.